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PESCA CON MOSCA -
LANZAMIENTOS
La técnica de lanzamiento de la pesca con mosca, difiere casi en
su totalidad con la de las demás pescas tradicionales, en las que el lanzamiento
consta de colocar un peso concentrado, sea una plomada o un puntero y arrojarlo
utilizando el efecto palanca.
En el caso del lanzamiento de una mosca el tema no es tan simple como lanzar una
plomada al mar. La técnica es un poco mas elaborada y consiste en arrojar un
artificial llamado mosca con una línea muy liviana que todo su peso lo encuentra
distribuido a lo largo de sus casi 30 metros. Se utilizan no menos de doce
variantes, siendo la más aplicable, el lanzamiento frontal.
Lo primero que hay que tener en cuenta es el viento, por supuesto que hay días
en los que es imposible pescar, se puede considerar que, con suficiente practica
y experiencia, casi cualquier día es casteable.
La forma básica de lanzamiento y la más natural es el lanzamiento frontal hacia
delante, que cuenta con dos etapas:
1) Los falsos cast (combinación de movimientos hacia atrás y adelante con el fin
de ir “cargando”la caña con línea para alejarla hacia el lugar deseado)
2) Proyección final de la mosca .
Para empezar hay que cuidar la posición de los pies que deben estar a 45* y
parado de frente al lugar donde se va alanzar.
La forma correcta de tomar la caña es de 50* a 60* del cuerpo.
Tiene que haber aproximadamente 6 metros de línea afuera del reel.
Los falsos cast comienzan de forma suave y progresiva comenzando desde adelante
hacia atrás. Si consideramos un reloj imaginario iremos desde las cuatro hasta
las once. Llegando aquí hay que hacer una breve pausa para que se extienda toda
la línea, luego comenzar el lance frontal, hasta llegar a la una. Esta posición
de la caña desde las once hasta la una hace que la amplitud de las curvas o loop
sea el correcto.
Si el loop fuera desde las dos hasta las diez la curvatura se agranda y el lance
corre peligro de caerse.
Es de fundamental importancia la mano libre del pescador, ya que esta es la que
cuando la línea se despliega toda, la tensa con un suave y firme tirón para
poder lanzar el falso cast hacia delante o hacia atrás. También es la que
permite el paso de la línea al soltarla cuando se castea hacia delante o atrás,
para ir cargando la caña y ganando metros de distancia.
La pausa entre cast hacia delante y cast hacia atrás es vital para un buen
lance, si la pausa es corta la salida no será suficiente, si es larga la línea
caerá. Sólo la experiencia y la práctica hará que la pausa sea la adecuada. En
todo momento la línea debe viajar paralela al agua.
La operación de ir hacia delante o atrás se efectuará tantas veces como el
pescador lo crea necesario.
Una vez que la caña está cargada, y ya medimos el lugar adonde lanzaremos la
mosca, se produce el lanzamiento final, que se produce cuando el aficionado
tiene la caña hacia atrás, tensionada, y con un suave y firme recorrido hacia
delante se detiene en las tres. De esta forma la potencia de la caña impulsará
la línea siempre paralela al agua, hacia el lugar deseado.
Un buen lanzamiento, tiene como fin, depositar la mosca en el
agua con delicadeza y precisión, no debe apuntarse al pez, se asustará, y la
pesca será nula.
1) El peso de la línea traslada y deposita la mosca.
2) La energía inicial la aporta el lanzador y la caña la transmite y amplía.
Para que comprendas el mecanismo, es necesario que incorpores los siguientes
términos; empujar la línea, velocidad progresiva, parar la caña, pausa y
tensión, en este orden.
Las cañas de mosca, extremadamente resistentes al remolcar un pez, son a la vez,
frágiles y delicadas en el transporte. Conviene protegerlas con funda de paño y
tubo de aluminio o plástico. La cantidad numerosa de pasahilos, evita las
ondulaciones de la línea y la mantiene paralela a la caña.
Colocaras el carrete en el portareel, observando si el equipo lo manejará un
zurdo o diestro. Todos tienen un dispositivo especial; cambiándolo de posición,
se transforma fácilmente en dual.
Pasaras la línea por los pasahilos y ya tendras el equipo listo para lanzar.
El primer paso para un lance óptimo, se consigue empuñando correctamente la
caña.
Hay varias maneras de aferrar el mango; de las cuales, dos opciones son
interesantes:
A) Pulgar arriba: óptima, indicada para todos los lances.
B) Indice arriba: ideal tiros cortos, ayuda a parar la caña.
Hay una tercera variante, también recomendada. Es similar a las dos anteriores:
El pulgar y el índice se sitúan lateralmente, uno a cada lado, presionando el
corcho con la yema de los dedos. Puede llamarse empuñadura de índice o pulgar
lateral. Excelente para presentaciones delicadas.
El lanzamiento, comienza al acomodarnos frente a un espejo de agua, con el pié
izquierdo adelantado respecto al derecho (viceversa los zurdos), de forma de
poder girar ligeramente el cuerpo. Una vez sacada manualmente cierta cantidad de
línea, de 9 a 10 metros, la depositamos en el agua longitudinalmente. Ahora sí,
estamos en condiciones de iniciar los primeros balanceos.
Sujetamos el mango firmemente, apretando la línea entre los dedos y movemos
hacia arriba el conjunto, empujando, acelerando progresivamente y parando la
caña hasta alcanzar la vertical, momento de pausa, indispensable, para que la
línea se estire y produzca tensión, indicando el comienzo del balanceo adelante.
Se repite el movimiento en el sentido inverso, la punta de la caña se flexiona y
la línea aterriza en el agua. Todos estos movimientos; lanzamiento atrás y
lanzamiento adelante, totalizan un lance completo.
Al recorrido que hace la caña al empezar y finalizar cada balanceo se lo
denomina arco de lanzamiento, éste forma un ángulo variable de 90° mínimo y de
120° máximo.
Llamamos falso lanzamiento a balanceos sucesivos atrás y adelante, con la línea
siempre en el aire. Tiene como objeto: Corregir la dirección de la mosca,
secarla en el aire (Indispensable con secas o poppers de pelo de ciervo), y para
obtener mayor distancia. En este caso el ángulo mínimo del arco puede reducirse
a 30°.
Cuando paramos la caña, la línea continúa el impulso inicial por encima de la
punta de ésta formando un bucle convexo (llamado loop en inglés), que al
desarrollarse deja inmóvil la porción de línea en contacto con la caña y acelera
la parte que va unida a la mosca.
El bucle es el mecanismo propulsor, concentra energía cinética (masa en
movimiento) en la línea continuamente decreciente que está por encima de él.
La resistencia del aire altera este modelo sencillo, porque línea y mosca
pierden energía al moverse por realizar trabajo en el aire, pero no puede
impedir un lanzamiento largo.
La mayor parte de la resistencia del aire se produce en la sección transversal
del bucle, que puede ser angosto en largas distancias, y con vientos de frente o
ancho cuando se usan moscas grandes.
Cuando tiramos lejos o deseamos minimizar el impulso de la mano derecha
necesitamos el doble tirón que ayuda a flexionar la caña, aumentando la potencia
y velocidad de la línea.
Para realizarlo se debe sujetar la línea con la mano izquierda entre el carrete
y el primer pasahilos, así, una vez iniciado el movimiento hacia atrás la mano,
bajará acelerando progresivamente de la cabeza a la cintura y volverá a subir
(sosteniendo la línea) para iniciar el movimiento adelante.
Bucle cerrado: la línea sigue la punta de la caña.
Bucle abierto: la línea se aleja de la punta de la caña.
Bucle incorrecto: la mosca viaja debajo de la línea y produce el nudo de cast,
mal llamado nudo de viento.
Cuando se ve a otro realizar el lanzamiento, da la sensación de ser en extremo
sencillo, y lo es, pero al practicarlo, presenta un sinnúmero de dificultades
que es necesario tener en cuenta.
Se ha calculado que para lanzar la mosca a una distancia de 20 metros y una
altura de 1.50 metros, es necesaria una velocidad inicial de 480 Km por hora.
En esto intervienen factores externos, como el viento, de distinta intensidad y
dirección, el lugar que ocupa el lanzador en el agua o fuera de ella, con
obstáculos detrás, etc.
Una caña larga recorre una longitud mayor entre punta y punta en un lanzamiento
dado, que una más corta.
Algunos creen que la flexión de la caña en el último balanceo atrás, carga a
ésta de energía, posibilitando que funcione como un arco.
Si la línea describe un arco, parte de la energía se gasta en tirar de ella
hacia arriba y después hacia abajo, privando de velocidad al sistema. A mayor
amplitud del arco de lanzamiento, por ejemplo > a 120º, conviene retardar la
velocidad inicial de lanzado. De lo contrario, la mosca puede impactar en la
caña.
La fuerza a aplicar debe ser progresiva, acompañando la línea primero, con la
sensación de empuje para luego acelerar rápidamente hasta parar. El bucle que
formamos a continuación, puede ser cerrado o abierto, dependiendo si el arco de
lanzamiento es angosto o ancho respectivamente, y de cómo apliquemos la fuerza.
En este movimiento es cuando el principiante encuentra sus mayores dificultades;
generalmente aplica la fuerza al iniciar el impulso ó usa la muñeca y forma un
bucle defectuoso, sin darse cuenta que una leve corrección en la base de la caña
significa metros en la punta de la misma. Cuando estes lanzando y detrás haya
obstáculos, deberas realizar un lanzamiento rodado, también llamado "roll-cast".
Es el único que no necesita un "timing" especial para lograrlo. Con suficiente
cantidad de línea, levantaras la caña hasta una posición vertical, levemente
retrasada, y una vez que la línea supere tu cuerpo, adelantaras la punta de la
caña rápidamente. Esto creará un bucle completo (una rueda giratoria) que hará
despegar la línea del agua, extendiéndola adelante y depositando la mosca.
Un buen bucle se logra si la rueda tiene forma oval, muy similar a una pelota de
rugby, con achatamiento longitudinal y paralelo al agua. Se consigue haciendo un
movimiento recto de traslación del puño a velocidad progresiva, con el codo
hacia delante, y en el punto próximo de máxima aceleración, girar la muñeca con
potencia al frente, y parando la caña. Para realizar un "roll-cast" de potencia,
deberás aumentar la cantidad de línea detrás tuyo.
Lanzado horizontal
En algún momento te encontraras con
obstáculos que te impidan efectuar el lanzado con la caña elevada. La solución
puede ser efectuar el lanzado con la caña en las cercanías de un plano
horizontal, impulsando la línea próxima a la superficie del agua.
Los lanzados horizontales difieren muy poco de los lanzados
verticales, si no es porque en ellos la caña se maneja en un plano que está
girado 90º en relación con el habitual. Por lo demás todo lo dicho antes sobre
el lanzado vertical sirve para el lanzado horizontal: la relación entre la
potencia de lanzado, el arco de lanzado, y la onda que forma la línea, no varía,
independientemente de que lancemos con la caña apuntando al cielo o con la caña
paralela o apuntando al agua.
El lanzado horizontal derecho equivale a un lanzado vertical
"acostado": el impulso, la parada, la pausa... todo es similar, y no tiene
mayores dificultades.
El lanzado horizontal directo es aquel en el que movemos la caña
dirigida hacia el lado del brazo que la maneja, la derecha si el pescador es
diestro.
Este tipo de lanzado no tiene apenas más dificultad que un lanzado
vertical, y las precauciones especiales que debemos tomar se refieren sobre a
mover la punta de la caña lo más horizontalmente posible, pues la línea viaja
muy cerca del agua y si la elevamos en el movimiento hacia delante azotará el
agua en el movimiento hacia detrás, y viceversa. Esto es más importante cuanto
más abajo llevamos la punta de la caña.
Lanzado horizontal inverso
Llamamos lanzado horizontal inverso, o de revés, a aquel en el que la caña se
mueve por el lado contrario, con el brazo que lanza cruzado por delante del
cuerpo del lanzador.
Este tipo de lanzado resulta menos "natural" que el anterior, y resulta bastante
más difícil de ejecutar correctamente: el brazo choca con el cuerpo en el
movimiento trasero, y no es sencillo saber instintivamente cuándo parar la caña
en el movimiento delantero.
Es habitual que el pescador frene la caña demasiado pronto, lo que provoca ondas
cruzadas (eso que los ingleses llaman "tailing loop") y lleva a que la mosca se
enrede en la línea o tropiece con el puntal de la caña; y tampoco es raro que el
pescador frene demasiado tarde, lo que suele mandar a la mosca más allá de donde
el pescador pretendía. Abrir el arco de lanzado si sufrimos el primer problema,
y cerrar el arco si nuestro problema es el segundo, es la obvia solución para
mejorar nuestros lanzados horizontales inversos.
El horizontal de revés debería ser un calco simétrico del horizontal derecho,
sin embargo en la práctica las dificultades son mayores pues cuesta mover el
brazo con la misma soltura.
Un habitual error en ambos casos es formar el arco de lanzado a base de muñeca,
lo que deja poco margen para errores en el momento de detener la caña: tengamos
en cuenta que un ligero movimiento de muñeca se convierte en un desplazamiento
de muchos centímetros del puntal de la caña; si el empuje lo ejecutamos con un
amplio arco de impulso, moviendo todo el brazo, la diferencia entre la distancia
recorrida por nuestro brazo y la recorrida por la punta de la caña es menor, lo
que nos permite mayor precisión.
Al igual que ocurre con el lanzado vertical, en los lanzados horizontales se
puede mover la caña adelante y atrás en diferentes planos, formando un óvalo que
obliga a la línea a descender durante el movimiento trasero y a elevarse en el
movimiento delantero. No es que no pueda hacerse lo contrario, levantar la caña
durante el inicio del movimiento atrás y bajarla en el comienzo del movimiento
delantero, pero eso resulta menos natural y hace que la mosca finalice el
lanzado yendo de abajo arriba, lo que compromete la precisión (aunque permite
posar con suavidad extrema).
Roll Cast
Un lanzado rodado es la mitad de un lanzado estándar: sólo tiene el movimiento
hacia adelante.
Al menos eso suele decirse, pero, aunque es cierto que el lanzador impulsa la
línea hacia delante moviendo con rapidez la caña de la misma forma que en el
habitual lanzado hacia delante, si el rodado tiene éxito es porque previamente
hemos preparado las cosas de la forma adecuada, y básicamente porque hemos
colocado la línea de forma que en ese movimiento hacia delante exista desde su
inicio algo de tensión, que permite que la onda se transmita desde la caña hasta
la mosca.
Realmente la función básica del lanzado trasero es lograr que cuando el pescador
comienza el lanzado hacia delante la línea esté tensa. Si sacamos diez metros de
línea a través de las anillas de la caña y los dejamos en el suelo amontonados
en espiras delante de nosotros jamás conseguiremos que se extiendan con el
simple gesto de llevar hacia delante la caña, aunque pongamos todas nuestras
fuerzas en el empeño.
El rodado moderno se realiza llevando la caña bastante atrás y parándola muy por
encima de la horizontal. De este modo la "rueda" se dirige hacia delante y por
encima del agua.
Por lo mismo no es fácil conseguir un buen rodado, aun cuando la línea esté
perfectamente extendida, si no la tenemos en el agua. La ligera adherencia entre
la superficie del agua y la superficie de la línea proporciona esa tensión que
tanto ayuda a formar un buen rodado. En tierra firme la línea resbala demasiado,
la caña tira de toda la línea al tiempo y el rodado no se desarrolla
correctamente.
Si queremos comprobar cómo la tensión ayuda a formar la onda en el lanzado
rodado sólo tenemos que clavar la mosca en una rama y colocarnos a suficiente
distancia como para que la línea se mantenga ligeramente tirante cuando
levantemos la caña para iniciar el lanzado. Un movimiento acelerado hacia
delante y una parada neta, gestos en todo similares a los del movimiento
delantero de un lanzado normal, formarán muy fácilmente una "rueda" en la línea
que la recorrerá velozmente en toda su extensión.
Son dos las claves básicas para conseguir buenos rodados:
La primera es obvia tras leer lo dicho en anteriores párrafos: realizar el
movimiento de forma que la caña encuentre suficiente tensión en la línea.
Por ello no comenzamos el lanzado hasta que parte de la línea cuelga de la caña
y el resto está lo mejor extendido posible ante nosotros. Si quisiéramos
ejecutar un rodado de gran impulso podríamos colocar parte de la línea a
nuestras espaldas (más longitud cuando mayor queramos que sea el impulso). Ese
tramo de línea ayudará a cargar la caña y formará una onda poderosa que se
transmitirá al resto de la línea sin problemas.
Si con una caña rígida intentamos formar un rodado siguiendo las normas
habituales hace cuarenta años (moviendo la caña "de la una a las diez") el
resultado es una rueda con un radio mayor en el eje vertical que en el
horizontal, que pierde gran parte de su energía contra el agua, y que termina
sin poder completar la extensión de la línea.
Tal vez en este punto te preguntes que por qué no poner entonces toda la línea
extendida a espaldas del lanzador. Bien, por un lado si la cantidad de línea que
pretendemos mover es excesiva no lograremos que la caña la impulse con fuerza
suficiente; por otro lado, si podemos poner la línea extendida en el agua igual
la podremos poner extendida en el aire con un lanzado atrás-adelante normal, y
en ese caso no hay ninguna necesidad de realizar un lanzado rodado. La segunda
clave pide hacer algunas matizaciones que luego comentaré, y se puede definir
como: impulsar la onda al frente, no hacia abajo.
La mayoría de los manuales de lanzado de hace veinte años describían los gestos
precisos para formar un rodado con tres pasos: llevar la caña hasta la posición
de la 1 (en ese imaginario reloj que tan útil ha resultado para los instructores
de lanzado), esperar a que la línea penda desde la punta de la caña formando un
arco amplio, y bajar entonces en un movimiento acelerado la caña hasta la
posición de las 10. De este modo se forma una rueda que avanza sin despegarse en
ningún momento de la superficie del agua.
Actualmente una descripción de lo que podríamos definir como "rodado moderno"
sería algo así como llevar la caña hasta la posición de las 2 (o más abajo) y
frenar aproximadamente en la posición de las 11. La diferencia es que en este
caso la línea de lanzado se eleva, y la rueda hace lo mismo, formándose en el
aire, y no en el agua.
El antiguo sistema se tiene ahora bastante olvidado, pero lo cierto es que si
utilizamos cañas blandas, de acción lenta, ese movimiento de la 1 hasta casi las
9 forma unos rodados muy aceptables. Si lo hacemos con una caña dura, rápida,
sólo conseguiremos aplastar la línea contra el agua. El porqué de esta
diferencia se comprende fácilmente si miramos los dibujos donde se muestran las
distintas trayectorias que sigue la punta de la caña en ambos casos.
En dos rodados que comienzan y terminan en el mismo punto (en el dibujo se
muestra el esquema de un rodado clásico) no dibuja la misma línea la punta de la
caña, si uno de ellos lo realizamos con una caña dura y el otro con una caña
blanda.
La caña más rígida, con un alto módulo de elasticidad, arriba, apenas flexiona y
la punta dibuja un arco con más altura. La caña más blanda se dobla más y la
punta sigue un arco más bajo.
Como consecuencia de ello la técnica del rodado ha evolucionado para adaptarse a
los materiales con un alto módulo de elasticidad de que están construidas las
actuales cañas.
En dos rodados que comienzan y terminan en el mismo punto (en el dibujo se
muestra el esquema de un rodado clásico) no dibuja la misma línea la punta de la
caña, si uno de ellos lo realizamos con una caña dura y el otro con una caña
blanda.
Lanzamiento y Drag
¿Cómo es el drag?
Parate en la costa de cualquier río, lanza tu mosca seca cruzando la corriente y
dejala ir. Verás como en un comienzo navega bien, como si estuviera suelta. Pero
inmediatamente al tensarse la línea, la mosca patinará en la superficie como
haciendo ski acuático. Eso se llama "drag" o "arrastre". La mayoría de los
insectos que flotan en la corriente se comportan de esta manera. Y la trucha lo
sabe muy bien porque vio miles y miles a lo largo de toda su vida. Aunque es
innegable que una mosca haciendo drag es muchas veces atacada por las truchas,
éstas casi siempre son muy pequeñas. Para levantar a las más grandes tenemos que
hacer las cosas bien. Un drag muy pequeño, invisible a nuestros ojos, puede
significar la decisión de una trucha de no tomar la mosca.
Por supuesto que hay muchas formas de lanzar la línea y corregirla para lograr
largas derivas sin drag corriente arriba, abajo o a través.
Ubicado río abajo, si lanzas la línea río arriba, la corriente te va a traer la
mosca hacia tu lugar sin tensar la línea y evitar el drag será bastante
sencillo. Lanzar una mosca seca es diferente a lanzar un streamer. Esta debe
posarse lo más suavemente posible en el agua (pensá cuánto pesa un insecto).
Tirar a más de 10 mts. es por lo menos inútil, y 10 mts. ya es bastante lejos.
Las secas son chiquititas y difíciles de ver a mucha distancia, no tenemos
control sobre la línea en el agua ni precisión y cuanto más lejos tiremos más
aparatosa será la caída. Entonces vamos a hacer tiros más bien cortos.
Al hacer el cast, le darás un poco de energía extra al tiro y frenarás
abruptamente la caña para que la mosca rebote un poco, así se logra un líder con
curvas que va a atenuar el drag. El tiro no debe hacerse sobre la supuesta
posición de la trucha, sino un poco río arriba de esta. Un metro antes está
bien, para que la mosca pase navegando y le dé tiempo al pez a identificar el
"alimento" y tomarlo. Si tiramos sobre la posición del pez, es posible que
reaccione rápido y tome el engaño.
Una vez que la mosca se posó en el agua, comenzarás a recoger la línea a la
misma velocidad de la corriente. Sin tensarla pero tampoco permitiendo que el
sobrante vaya río abajo de tu posición. Si la mosca pasa por el lugar y ninguna
trucha la toma, no significa que allí no haya ningún pez, por lo tanto no
levantes la mosca apenas haya pasado porque puede asustarlo. Dejá navegar la
mosca dos o tres metros río abajo, luego recogé, levantá suavemente y volvé a
presentar. Cada dos o tres tiros, a veces es bueno hacer una pausa para quitarle
el ritmo tipo "automático" a las presentaciones.
Cuando hayas realizado varios lances sobre esa posición, digamos diez o quince,
cambiarás al lugar siguiente utilizando la táctica del sitio más próximo para no
molestar los demás.
Y..... que hacemos si hay viento?.
Podrás contrarrestarlo siempre y cuando no sea un huracán.
Si tenés viento de frente, sacrificá un poco la presentación y lanza cerca de la
supeficie del agua inclinando bastante la caña y la cintura, tirando casi de
costado.
Si tenés viento lateral, hace lo mismo pero apuntando el tiro hacia arriba y un
poco al costado del lugar elegido calculando que el viento va a mover la mosca
al caer.
Si tenés viento de atrás, harás un loop cerrado y rápido en el back cast y uno
amplio y lento hacia adelante, para que el viento lleve la mosca y la presente
suave.
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